Comunicado de Euskadi Ta Askatasuna al Pueblo Vasco.
      Publicado en GARA y EUSKALDUNON EGUNKARIA el 5 de diciembre de 2002.


      ETA, organización socialista revolucionaria vasca para la liberación nacional, quiere hacer llegar a los ciudadanos vascos por medio de este comunicado las siguientes reflexiones:

      La situación de opresión de Euskal Herria

      Aunque han pasado dos décadas y media desde que murió el dictador Franco, su herencia sigue muy viva. La situación de excepción en las provincias vascas bajo el poder de España (Bizkaia, Araba, Gipuzkoa y Nafarroa) se ha agravado. El poder español, eliminando por completo las libertades democráticas, renovando los viejos restos del franquismo, poniendo fuera de sus leyes a las organizaciones populares, secuestrando, torturando y encarcelando a los ciudadanos vascos, ilegalizando de facto a Batasuna... está llevando a cabo un profundo intento de hacer desaparecer a la izquierda abertzale, fuelle del proceso de liberación vasco.

      Por otra parte, el Estado jacobino francés sigue en las mismas, sin reconocer a Euskal Herria, y en consecuencia sin ninguna intención de crear una institución peculiar que pudiera reunir a Lapurdi, Behe-Nafarroa y Zuberoa, como nos han dejado bien claro en los ensayos teatrales mantenidos para hablar sobre el proceso de descentralización de Francia. Entretanto, sin hacer el menor caso a los llamamientos sobre la oficialidad del euskera, siguen arrinconando y castigando con todo desprecio a los vascos y a nuestra lengua en peligro de perecer, ya sea en la Audiencia de Bayona o en la Assamblée Nationale de París.

      El 6 de diciembre España celebrará el día de su Constitución. Euskal Herria rechazó esa Constitución extranjera. Sin embargo, ahogan por la fuerza el deseo de libertad de Euskal Herria en ese marco jurídico-político opresor. Para quienes nos hemos alzado contra esa imposición ese día es un día de insumisión, esto es, un día de movilización por nuestros derechos democráticos. Ese día muestra las dos caras de la moneda: La opresión española y la sed de libertad de Euskal Herria.

      Los autonomistas, lazarillos del poder central

      Los gobiernos regionalistas que gestionan los estatutos de autonomía colaboran en el mantenimiento de esa situación antidemocrática que vive Euskal Herria:

      – La tarea del fascista Sanz consiste en hacer desaparecer el euskara y mantener Nafarroa dividida y bajo el dominio de España.

      – La del estafador Ibarretxe, en impedir la unidad de Euskal Herria y, como en los mejores tiempos de Ardanza, en hacer cuanto esté en su mano para que los ciudadanos vascos se sientan "cómodos en España".

      En esa tarea, Ibarretxe utiliza implacablemente a su policía contra los ciudadanos vascos, compitiendo en fanfarronería con las demás fuerzas armadas españolas. Siguiendo los mandatos fascistas de las leyes y jueces españoles, va aumentando el ataque de la Ertzaintza contra los ciudadanos vascos: dispersión de manifestaciones, secuestro del cadáver del compañero Egoitz Gurrutxaga Gogorza, caído en la lucha, prohibición y arremetida contra los actos organizados en honor de ex presos o gudaris caídos, redadas y torturas contra los jóvenes...

      El último ejemplo ha tenido lugar a propósito de la manifestación convocada en Donostia para el 30 de noviembre. Mientras Ibarretxe realizaba su tournée turístico-económica internacional, Balza ha querido superar las marcas de Garzón, atribuyéndose el poder de decidir qué es legal y qué no lo es.

      El fracaso del estatuto de la Moncloa

      Mediante este comunicado queremos denunciar el nuevo fraude que pretende cometer el PNV (con la ayuda de EA). Mirando a la historia cercana, tenemos que recordar el que ya llevaron a cabo en 1979 aceptando el estatuto de la Moncloa que provocó una nueva división de Euskal Herria. El PNV, rechazando la posibilidad de una iniciativa conjunta para lograr los derechos básicos, abandonó Txiberta para acudir a Madrid.

      Ya entonces el que fuera dirigente del PNV, Garaikoetxea, sin una pizca de vergüenza, presentó aquella descentralización como "un paso hacia la independencia". Y desde entonces el PNV, para defender sus intereses, ha hecho cuanto ha podido para que los vascos de las tres provincias "se sintieran cómodos en España" mediante la estructura autonómica.

      Las palabras de Telesforo Monzón fueron proféticas: "Este estatuto es un estatuto de guerra, no de paz". Y después de veintitrés años la lucha de la izquierda abertzale ha conseguido superar ese estatuto de la Moncloa concebido como trampa y red de muerte para Euskal Herria. Hoy día ese instrumento (así como el amejoramiento del fuero navarro) muestra más claramente que nunca cuál era su objetivo: obstaculizar el proceso de liberación y construcción de Euskal Herria, mantenerla dividida y bajo el yugo de España, afianzar la territorialidad del imperio y el sistema monárquico-parlamentario, y negar a los ciudadanos vascos los derechos fundamentales que les son debidos.

      Tres fracasos ha sufrido el estatuto de la Moncloa:

      –No ha servido para situar a Euskal Herria en el camino hacia la libertad (contra lo que pensaban algunos abertzales honrados).

      –No ha servido para desmantelar a la izquierda abertzale (como era el propósito del PNV y de los poderes españoles).

      –Y no les ha servido para integrar a Euskal Herria en España (porque lo ha impedido la lucha de la izquierda abertzale).

      Tres años

      En el contexto de ese fracaso nació el Acuerdo de Lizarra-Garazi y se inició la interrupción de acciones armadas de ETA. Durante catorce meses Euskadi Ta Askatasuna se atuvo a esa tregua. El 3 de diciembre se han cumplido tres años desde que concluyó.

      Al cabo de tres años el PNV, bajo el disfraz de abertzalismo que se confeccionó en el 98, y secuestrando los votos conseguidos en las elecciones de mayo del año pasado, ha vuelto a apostar por la prolongación de la guerra. Entonces no tuvo responsabilidad ni audacia para llevar adelante el proceso iniciado, ni siquiera para hacer propuestas al respecto. Dio la espalda a las conversaciones y ha necesitado tres largos años para presentar la falsa solución de Ibarretxe.

      ETA dijo en octubre de 1979 que no estaba de acuerdo con aquel estatuto que no admitía la soberanía nacional de Euskal Herria, el derecho de autodeterminación y un marco jurídico político para los cuatro herrialdes bajo dominación española. Hoy de nuevo quiere dejar claro que no está de acuerdo con esa propuesta de Ibarretxe que adolece de las mismas carencias.

      A muchos les resultará exasperante ver otra vez al PNV y a EA pretendiendo cometer un nuevo fraude. Así sucedería quizá de no ser por el camino avanzado en la construcción de Euskal Herria durante todos estos años gracias a la organización y lucha de la izquierda abertzale. Si ya entonces el estatuto de la Moncloa era un traje demasiado estrecho para Euskal Herria, el que el proponen ahora Ibarretxe y el PNV también le cae pequeño a nuestro pueblo. A nuestro pueblo, que está vivo, no le cae bien esa mortaja renovada de los costureros de Ibarretxe.

      Se ha puesto en marcha un nuevo fraude

      Al comenzar el del año un dirigente del PNV dijo que "había llegado el momento de ponerse en marcha hacia la independencia".

      El 27 de septiembre se levantó acta en el parlamento de Gasteiz de la inviabilidad del estatuto de la Moncloa. Pero en lugar de intentar remediar los errores del pasado y afrontar de una vez el núcleo del conflicto, quien lea la propuesta Ibarretxe verá claramente que el PNV se mantiene en las mismas.

      Aunque ha quedado claro que del autonomismo no brotan ni la paz ni la recuperación de los derechos de Euskal Herria, los jeltzales siguen cocinando un nuevo fraude, en busca de un nuevo estatuto para la guerra, con los mismos objetivos que el anterior: Destruir a la izquierda abertzale y contribuir a integrar "confortablemente" a Euskal Herria en España, aunque se adorne con la pomposa frase "basándose en la voluntad libre" [de los vascos]. EA también se ha zambullido en esa operación; ¿se atreverán de nuevo los seguidores de Garaikoetxea a decir que "el nuevo status de libre adhesión a España" es un paso hacia la independencia?

      Esa propuesta de Ibarretxe no contribuye en nada al logro del derecho de autodeterminación y la territorialidad que necesita como cimientos la reconstrucción de Euskal Herria. Tampoco contribuye a avanzar en el camino hacia la paz, al dar la espalda al problema fundamental. Ahí está el fraude, en esa voluntad de hacer creer que traerá la paz y la libertad a Euskal Herria:

      –Porque desfigura el derecho de autodeterminación. En lugar de un proceso abierto de discusión y decisión, se fija como objetivo el respeto obligatorio al marco jurídico-político que oprime a Euskal Herria: ¡Formar parte de España y se acabó!

      –Porque despedaza la territorialidad, teniendo en cuenta únicamente a Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, aceptando la división de Euskal Herria y dejando el futuro de los ciudadanos vascos bajo la soberanía de España.

      –Porque sin reconocimiento de [la totalidad de] Euskal Herria no hay soberanía compartida. España tendrá siempre la última palabra, y la fuerza para hacerla respetar.

      –Porque embota, limita y desfigura el propósito de dar a Euskal Heria la palabra y la decisión.

      El plan de Ibarretxe, en definitiva, pretende ser otro paso en el proceso de integrar a Euskal Herria en España. Y tiene un objetivo claro: mantener las poltronas de los peneuvistas, proteger sus dineros y negocios, garantizar su confortable modo de vida. ¿Quién pagará esa factura? Los de siempre. Como siempre. El pueblo humilde, los que luchan por Euskal Herria.

      También decía Telesforo Monzón que "no se puede resolver un problema nacional con un estatuto cuyas bases son regionalistas". Es una frase muy actual. Ibarretxe no trae ni la paz ni la libertad, sino la guerra y la subordinación a España, ya que no cabe imaginar siquiera que Euskal Herria pueda vivir como un pueblo soberano en la pseudodemocracia española.

      Los derechos del pueblo y de los ciudadanos

      Mientras no se respeten los derechos de Euskal Herria, mientras no se articule una solución política para la totalidad de Euskal Herria, seguirá el conflicto.

      Durante largos siglos nos han obligado a los ciudadanos vascos a ser españoles o franceses, aun no teniendo en nuestro corazón otro sentimiento que el de ser vascos. El marco jurídico- político basado en las constituciones de España y Francia no acepta la existencia de Euskal Herria ni garantiza los derechos civiles y políticos que corresponden a los ciudadanos vascos.

      Euskadi Ta Askatasuna contempla con esperanza todos los intentos e iniciativas para recuperar los derechos de los ciudadanos vascos. Por eso en estos primeros días de diciembre quiere dar la bienvenida a la Conferencia Internacional en Defensa de los Derechos de los Pueblos.

      Por otra parte, consideramos un notable paso adelante para que se acepten los derechos civiles y políticos que se nos han negado a los ciudadanos vascos durante siglos la Carta de Derechos Civiles y Políticos de Euskal Herria que se presentará en esa Conferencia. Pensamos que será un instrumento útil para alcanzar la democracia en Euskal Herria.

      Como en el pasado, si queremos seguir existiendo como el Pueblo de los Vascos, tendremos que seguir luchando por los derechos que nos corresponden como pueblo, para que lo que hoy nos es negado sea aceptado algún día. Tomando en nuestras manos nuestro futuro, dando nuevos pasos en el camino hacia la construcción nacional y popular. El pueblo más antiguo de Europa, Euskal Herria, está vivo porque lo hemos mantenido vivo quienes hemos luchado durante siglos contra los opresores. Para que algún día tenga la posibilidad de elegir en libertad y paz su lugar en el mundo.

      En Euskal Herria, a 1 de diciembre de 2002

      Euskadi Ta Askatasuna

      E.T.A.

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